sector automovilÍstico

ACTUALIDAD

¿Hacia dónde va el sector automovilístico?

La necesidad de reducir emisiones y mejorar la calidad del aire en nuestras ciudades, los objetivos de sostenibilidad que emanan de Europa o la mayor concienciación medioambiental de los propios clientes, comienza a gestar un cambio de paradigma en el sector automovilístico.

Sin embargo, la incertidumbre está frenando las ventas de automóviles. Y aunque parece que hay cierto consenso en que el coche eléctrico será el futuro, el consumidor no sabe por qué tecnología apostar a día de hoy.

 

Las dudas planean en el ambiente 

Mientras aumentan las restricciones a la circulación de vehículos contaminantes en las grandes capitales, el coche eléctrico es, hoy por hoy, caro para muchos consumidores y con una autonomía muy limitada en comparación con sus homólogos de gasolina o diésel.

Por esta razón, y en aras de lograr un mayor desarrollo de esta tecnología que permita aumentar su penetración en el mercado, con la consiguiente reducción de costes, los gobiernos plantean subvenciones públicas para su adquisición.

No faltan por supuesto quienes ponen el grito en el cielo.

Por un lado los particulares damnificados que no están dispuestos a que la evolución hacia el vehículo eléctrico salga de sus bolsillos. Por otro, la patronal Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones), opina que la transición del sector automovilístico hacia la descarbonización debe ser “ordenada”, y alude a que los actuales vehículos, tanto híbridos como de combustión, ya se desarrollan dentro de una dinámica de reducción de emisiones.

 

¿Cataclismo europeo en el sector automovilístico? 

Hay quien vaticina la defenestración del mercado automovilístico en el viejo continente. Dado que, objetivamente, los fabricantes europeos (muy presentes en España) se han quedado a la zaga en cuanto al desarrollo de motores eléctricos y baterías.

Sin embargo hay otras visiones más positivas que se basan en una transición mucho más gradual hacia el eléctrico, otorgándole al híbrido e híbrido enchufable un peso notorio, y por lo tanto a la postre también a la necesidad de seguir desarrollando y comercializando motores de combustión de alta tecnología y eficientes.

Independientemente de lo gradual que sea dicha transición, si el futuro es el vehículo eléctrico es desde luego el gigante asiático quien lidera esta carrera. China concentra el 40% de los vehículos eléctricos de todo el globo. También casi la totalidad de la producción de baterías destinadas a estos vehículos: solo el 4% se fabrica en Europa.

 

El muro al que se enfrentan los fabricantes 

Si antes decíamos que el consumidor percibe que el coche eléctrico aún no le aporta lo que necesita, hay más escollos en el camino.

En la carrera por el liderazgo del coche eléctrico a menudo hay pérdidas y la necesidad de pivotar hacia otros modelos de movilidad para que realmente este tipo de vehículo se convierta en protagonista del sector automovilístico (vehículos compartidos o car-sharing).

Muchos productores se dan contra el muro de, por un lado, tener que desarrollar esta tecnología, mientras que por el otro se encuentran con consumidores potenciales que retrasan sus compras a la espera de productos con un grado de desarrollo más maduro. Algunos asumen pérdidas a la espera de ganar cuota de mercado, otros parchean esta situación con las ayudas públicas.

En China, NIO, que se perfilaba como competidora de Tesla, acumula pérdidas por valor de 5.500 millones de dólares. El rey de las aspiradoras, Dyson, tras invertir 250 millones de euros y 3 años de investigación y desarrollo para crear un vehículo eléctrico propio, ha renunciado a este proyecto considerándolo inviable.

Desde ALTERTECNIA seguimos con atención el rumbo de los acontecimientos mientras trabajamos en la construcción de cajas para baterías de coches eléctricos. También hay que valorar otras tecnologías que podrían competir a medio y largo plazo con el eléctrico, como el gas y el hidrógeno, que arrojan aún más incertidumbre a esta ecuación.

Entradas Recientes
materiales inteligentesExoesqueletos