Six sigma

ARTÍCULO

Six Sigma, mejorando el proceso productivo

Ya hemos escrito en otras ocasiones sobre metodologías para mejorar los procesos productivos, como el Lean Manufacturing. Hoy es el turno de otro método conocido como Six Sigma (Seis Sigma en español).

 

Six Sigma, el complemento ideal del Lean 

Las empresas cada vez deben aportar mayor calidad para poder posicionarse en un entorno que requiere de diferenciación y fuerte imagen de marca. De ahí la necesidad de implementar determinados métodos para mejorar la producción.

En el caso de, se trata de mejorar la calidad, el uso de recursos y los tiempos, aspectos claves de cualquier proceso productivo, y que por tanto también son objeto de mejora en otros métodos similares.

Sin embargo, Six Sigma no se solapa con filosofías como el Lean, sino que las complementa a la perfección.

 

Entendiendo Six Sigma 

Sigma, la letra del alfabeto griego, es empleada habitualmente en estadística para representar las desviaciones estándar. Es decir, dado un proceso, la posible variabilidad respecto a la media.

Conociendo la procedencia del término, podemos anticipar un poco en qué se basa esta metodología.

Six Sigma es una técnica que pretende, a grandes rasgos, eliminar o reducir la variabilidad. Y para ello emplea como herramienta fundamental la estadística.

Six hace referencia una escala en la que el nivel máximo es el seis, y se traduce en unos niveles de calidad, estabilidad, control y satisfacción del cliente óptimos y mesurables.

La diferencia básica respecto a otros sistemas es que se enfoca en el cliente, permitiendo importantes retornos de inversión y aportando una visión novedosa para operar de cara a los equipos de dirección.

 

Campos de aplicación e implementación de Six Sigma 

Six Sigma puede aplicarse a empresas y organizaciones de cualquier naturaleza. Desde fábricas a empresas de servicios, pasando por la administración pública. También en grandes, medianas y pequeñas empresas.

Eso sí, de cara a poner en marcha este sistema, es de vital importancia que el proceso en cuestión permita implantar sistemas de medición. Gracias a ellos se obtendrán los datos para su posterior tratamiento y análisis, como veremos a continuación en las etapas que conforman Six Sigma.

El proceso de mejora con el programa Six Sigma requiere de cinco etapas bien diferenciadas:

  • 1. Definir el producto o servicio. Es decir, definirlo en la forma que ocurre realmente, no en la teoría, los manuales o en “condiciones de laboratorio”.
  • 2. Medir de forma fiable y objetiva cómo se desempeñan actualmente esos procesos, en qué tiempos, etc. (nuevamente, en la práctica, de forma empírica).
  • 3. Analizar toda la información y datos recogidos para detectar variables críticas, aspectos susceptibles de mejora, y las causas raíz que, en definitiva, actuarán como palanca de cambio cuando pretendamos introducir mejoras.
  • 4. Mejorar esos aspectos, corrigiendo y previniendo defectos que lleven a una optimización de los procesos. Para ello se prepara y se lleva a cabo una prueba piloto previa.
  • 5. Controlar, estableciendo los mecanismos pertinentes no solo para que las mejoras se mantengan a lo largo del tiempo, sino incluso de cara a aumentar paulatinamente el grado de exigencia.

 

¿Por qué implementar Six Sigma? 

Desde ALTERTECNIA estamos muy implicados con las filosofías de mejora en los procesos productivos.

Sabemos de primera mano que la implementación mecanismos como el Lean Manufacturing o Six Sigma puede suponer la diferencia entre un negocio floreciente que se convierta en un referente del sector o uno del montón. Incluso, entre un caso de éxito o un fracaso empresarial.

En el caso concreto de Six Sigma, puede proporcionarte toda una serie de beneficios como:

  • Reducir los costes sin comprometer la calidad
  • Reducir de forma notable los defectos
  • Mejorar la rentabilidad de la empresa
  • Reducir notablemente las reclamaciones por parte de los clientes
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